En el remate de Testa Lelli Liaudat se encerraron 800 gordos, con firme demanda en vacas y consumo. Los novillitos de 300–400 kg se ubicaron entre $3.200 y $3.370. La vaquillona liviana (300–350 kg) promedió $3.300, mientras que la de 350–400 kg se movió en $3.000–3.200. El novillo más pesado se ubicó en $3.100. La vaca definida mostró gran firmeza, alcanzando $2.600–2.700, y las vacas nuevas levantadas llegaron a $2.800. Los toros promediaron $2.300–2.600. Se destacó la continuidad de valores sostenidos, especialmente en vacas, con una plaza muy activa.





