CLAVES EN TRAZABILIDAD GANADERA SENASA
UN MATE MAS programa 07. l especialista Rai Peñafort analiza los alcances operativos, grises y normativas de la caravana electrónica obligatoria
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UN MATE MAS Programa 05. a ganadería argentina se prepara para un salto tecnológico obligatorio: a partir de 2026, todos los terneros deberán contar con
La ganadería y la lechería argentinas cierran 2025 con un panorama mayormente favorable, según la última Encuesta SEA CREA, que proyecta un 2026 con bases productivas más sólidas. La buena oferta forrajera, las reservas y márgenes razonables sostienen el crecimiento, especialmente en rodeos de vientres y animales más pesados para exportación. También mejora el stock ovino, aunque persisten desafíos en la Patagonia por abigeato y sequía. En lechería, la producción muestra impulso, pero se encienden alertas por el aumento de la deuda y los plazos de cobro. El sector encara 2026 con señales positivas, aunque con prudencia.
A partir del 1° de enero de 2026, todos los bovinos, bubalinos y cérvidos del país deberán contar con identificación electrónica obligatoria, según lo dispuso el Senasa. Este sistema busca garantizar la trazabilidad total del animal desde su nacimiento hasta la faena. Se implementará mediante caravanas RFID, bolos ruminales o transpondedores inyectables. Los productores serán responsables de colocar los dispositivos y registrar los datos en el sistema SIGSA dentro de los diez días hábiles. El nuevo esquema permitirá mejorar el control sanitario, la transparencia comercial y la competitividad de las exportaciones agropecuarias argentinas.
El Senasa aprobó una modificación en el plan nacional de vacunación contra la fiebre aftosa que entrará en vigencia en 2026. La medida implica que en la segunda campaña de ese año dejarán de vacunarse vaquillonas, novillos, novillitos y toritos. Además, los establecimientos de engorde a corral solo deberán vacunar en la segunda campaña.
En total, se reducirá la aplicación de 16 millones de dosis, lo que representa un ahorro estimado de 25 millones de dólares para el sector productivo.
El organismo sanitario aclaró que esta adecuación no compromete la sanidad animal ni el comercio internacional y que también generará beneficios adicionales como menos estrés en los animales y menores pérdidas productivas.
El Senasa, acompañado por la Sociedad Rural Argentina, impulsa el debate para dejar de vacunar contra la fiebre aftosa, tras más de 20 años sin casos en el país. La medida busca alcanzar el estatus de “libre sin vacunación”, lo que permitiría acceder a mercados de mayor valor como Estados Unidos, Japón o Chile. Entre los argumentos se destacan: el alto costo de las dosis, la eliminación de la barrera sanitaria en la Patagonia, y las decisiones recientes de Brasil y Paraguay de suspender la vacunación. El cambio, sin embargo, exige un plan nacional gradual y regionalizado, con fuerte vigilancia epidemiológica, laboratorios fortalecidos y un Consejo Estratégico liderado por Senasa.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) eliminó 61 medidas obsoletas mediante una resolución publicada en el Boletín