MENOS VENTAS EN EL CAMPO

El complejo sojero volvió a mostrar señales de enfriamiento durante febrero, con una fuerte caída en las ventas de soja por parte de los productores y un impacto directo en la molienda y las exportaciones.
Según datos del mercado de granos, las operaciones de soja física apenas superaron 1 millón de toneladas, marcando el nivel más bajo de la campaña. La baja se explica en parte porque después de los programas de incentivo cambiario del año pasado quedó menos grano disponible para vender.
A esto se sumó una caída en los precios, que pasaron de valores cercanos a 500 mil pesos por tonelada en enero a alrededor de 460 mil durante febrero, reduciendo los incentivos para cerrar negocios.
Con menos mercadería disponible, también retrocedieron las exportaciones de harina de soja y la actividad de la industria aceitera.
Aun así, el complejo soja sigue siendo la principal fuente de divisas del país, generando cerca de uno de cada cuatro dólares que ingresan a la economía argentina.