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SOJA CON DEMANDA ACTIVA

El mercado de soja mantiene una demanda activa, con referencias firmes y mayor interés por mercadería disponible. La dinámica comercial se apoya en la necesidad de cobertura industrial y en señales externas que aportan sostén a los precios, mientras los productores analizan estrategias de venta con cautela.

ARGENTINA IMPULSA CONSUMO DE FERTILIZANTES

El consumo de fertilizantes en Argentina cerrará 2025 entre los niveles más altos de la historia, impulsado por el fuerte desempeño del trigo y el maíz, que explican cerca del setenta por ciento de la demanda nacional. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, las importaciones crecieron diecinueve por ciento entre enero y octubre, alcanzando 3,4 millones de toneladas y consolidando dos años consecutivos de aumento. La urea y el fosfato monoamónico representan más de la mitad del volumen importado, con subas interanuales significativas. A esto se suma la parada programada de Profertil, que elevó la dependencia del abastecimiento externo.

AJUSTES EN CORTES Y CONSUMO

El vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores, Sergio Pedace, afirmó que la carne aumentó alrededor de quince por ciento desde octubre y que los precios seguirán acercándose, de manera gradual, a los valores internacionales. Señaló que las ventas en mostrador aún se mantienen, aunque con variaciones según el tipo de corte y la estacionalidad. También destacó que la demanda externa impulsa la suba y que el país faena animales más livianos que los requeridos por los mercados de alto valor. Según el CEPA, la aceleración reciente en los precios responde al menor poder adquisitivo y a la caída del consumo interno.

TENSIÓN GLOBAL Y OPORTUNIDADES PARA EL AGRO ARGENTINO

La guerra comercial entre Estados Unidos y China reconfigura el mapa mundial de la soja, mientras el agro argentino vive una campaña con rindes históricos pero ventas lentas. El maíz avanza con niveles récord y el trigo podría igualar su mejor marca. Sin embargo, las decisiones comerciales se frenan ante la incertidumbre externa. En soja, la demanda exportadora sostiene precios altos, aunque el conflicto aceitero agrega tensión. En paralelo, Brasil y Rusia capitalizan los mercados, y el biodiésel asiático mantiene firme la demanda de aceites vegetales.

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