A pesar de que las lluvias deterioraron los caminos rurales y dificultaron el traslado de hacienda hacia el Mercado Agro ganadero de Cañuelas, reduciendo la oferta un dieciséis por ciento, el sector ganadero transformó la complicación logística en una oportunidad comercial. La menor disponibilidad de animales impulsó las cotizaciones del consumo interno, destacándose subas en vaquillonas livianas y en vacas conserva de exportación. Además, la buena disponibilidad forrajera permitió retener hacienda a campo y agregar kilos en los planteos de recría, fortaleciendo el poder de compra en la reposición con una mejora en la relación ternero/novillo. Los productores que preservan la calidad productiva y planifican los envíos logran capitalizar mejores valores por kilo. De esta manera, la eficiencia en el manejo y la firmeza de la demanda consolidan la rentabilidad ganadera frente a los inconvenientes provocados por el mal tiempo en la red vial.


