Los agricultores franceses mantienen sus protestas en las autopistas de ingreso a París, donde este miércoles fueron detenidas 18 personas que según la policía intentaban bloquear el acceso a un importante mercado mayorista ubicado en las afueras de la capital francesa. Según el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en toda Francia hay «más de 100 puntos de bloqueo» y unos 10.000 manifestantes. Algunos de ellos tienen el objetivo de bloquear el mercado mayorista de Rungis, cerca de París. Las protestas afectan a otros países europeos, como Alemania, Polonia, Rumanía, Bélgica e Italia, y el martes los sindicatos agrarios españoles anunciaron que se unirán al movimiento. El abanico de reclamos es extenso y depende de cada central sindical o país: ayudas de emergencia a sectores en crisis, algunos golpeados por la sequía; una menor burocracia y una mejor remuneración a los productores, entre otros. Pero la mayoría coincide en señalar las normas de producción en la Unión Europea (UE), sobre todo la relativa al uso de pesticidas, y las importaciones desde fuera del bloque como causas de una eventual caída de ingresos y de pérdida de competitividad. La importación de «productos agrarios de terceros países a bajo precio que presionan a la baja los de la UE» son un caso de «competencia desleal», advirtieron los sindicatos españoles

