Un fallo en favor del “trato humano” en la producción de cerdos abrió una fuerte polémica en EE.UU. Se trata de una normativa que exige a las granjas de producción que los animales puedan tener su propio espacio para tumbarse, pararse y dar una vuelta. La normativa encontró rápidamente un rechazo entre la cadena, que adujo una incompatibilidad entre los costos de producción que generaría la puesta en marcha de la Ley y la rentabilidad necesaria para mantenerse en la actividad.

