Ante el avance de la peste, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) elaboró y aprobó un plan de contingencia. El mismo entrará en vigencia cuando se confirmen uno o más casos de PPA en cualquier parte del territorio. El plan contempla la matanza de los animales afectados o de aquellos que se sospecha que han sido afectados, como así también de los que hayan estado expuestos a la infección por contacto directo con otros animales o por contacto indirecto con el agente patógeno causal. Al mismo tiempo, se contempla la limpieza y desinfección de las explotaciones en donde se realizó el sacrificio. Por otra parte, al igual que la gripe aviar se debe aislar al lugar ante la detección de un caso.

