El Banco Central arrancó febrero vendiendo u$s 42 millones, y que cerró enero con un saldo neto vendedor de u$s 190 millones, el peor resultado para un enero de los últimos 9 años. Equivale a presión creciente sobre las reservas y la meta con el FMI. Lejos quedó diciembre y la onda compradora nacida del último dólar soja. La historia es la de siempre: terminada esta movida la liquidación del agro se cae inmediatamente. Algunos empiezan a pensar que esto no se corrige ni siquiera con un nuevo dólar soja. Algunos aseguran que cada día que pasa aumentan las chances de un dólar maíz, aunque faltan detalles de todo tipo, si es que la movida está siendo considerada. No parece tan fácil de implementar y puede tener un impacto muy delicado sobre otras cadenas, el valor de lo alimentos y la inflación.

