La discusión en torno al biodiesel mantiene paralizado el avance de la nueva Ley de Biocombustibles en el Congreso. Es el único punto que frena la firma del dictamen.
Por un lado, las pymes del interior rechazan la apertura del mercado interno a las grandes plantas del Gran Rosario. Advierten que las enormes diferencias de escala y logística provocarían el cierre masivo de industrias regionales en San Luis, La Pampa, Buenos Aires y Entre Ríos.
Por otro lado, cámaras como CIARA y CARBIO defienden la iniciativa oficialista. Sostienen que permitir la libre competencia abaratará el costo del gasoil y aprovechará la capacidad instalada que hoy permanece ociosa.


