Un estudio científico del IFEVA y Aapresid derribó la histórica creencia de que el barbecho funciona como una alcancía de agua para el suelo. Tras analizar más de sesenta sitios agrícolas en el país, la investigación reveló que la eficiencia de almacenamiento en esos meses oscila apenas entre el 24% y el 44%.
El resto del agua disponible se pierde por evaporación, escorrentía o percolación. Ante este escenario, la agrónoma Viviana Bondaruk plantea la importancia de repensar la inclusión de cultivos de servicio.
La clave no es erradicarlos, sino gestionar estratégicamente la ventana temporal de recarga entre la terminación del cultivo de cobertura y la siembra del cultivo de renta.


